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lunes, 10 de octubre de 2011

El Ayuntamiento destruirá el complejo alfarero nazaría de calle Dos Aceras a cambio de un parking de 6 plazas


Las obras del parking municipal de 6 plazas, promovido por el Ayuntamiento en un solar de calle Dos Aceras destruirán todo el complejo alfarero nazarí. El solar alberga restos de cuatro hornos musulmanes de la época nazarí, en buen estado de conservación, que serán demolidos.

La actual calle Dos Aceras de la capital malagueña formaba parte del arrabal llamado de la Fontanella que desde el siglo XI hasta bien entrado el siglo XIX tuvo una ferviente actividad alfarera. Pero fue en la época nazarí cuando la producción de cerámica de este prestigioso barrio de artesanos alcanzó su máximo esplendor. Los numerosos vestigios que se han ido encontrando en la zona de esta época lo constatan. Los últimos unos hornos musulmanes hallados en una parcela municipal donde se pretendía construir un centro ciudadano y que han arrojado un poco más de luz a esta parte de la historia de la ciudad.

Los restos encontrados atestiguan la importancia que esta zona tuvo en la producción de cerámica entre finales del siglo XIV y principios del siglo XV. Pese a los avatares del tiempo y las modificaciones urbanísticas que sufrió este centro alfarero, los cuatro hornos se han localizado en buen estado de conservación pese a que fueron construidos con adobe.

El más grande conserva toda la parte del horno de barras, la cámara de cocción con los arranques de arco para las bóvedas que han desparecido y la cámara de fuego completa. El más pequeño de los documentados también ha logrado mantener las cámaras de cocción y de fuego, y se cree que fue utilizado para fabricar la cerámica vidriada y las piezas más delicadas, explicó ayer a este periódico el director de la excavación y miembro de Nerea Arqueología, Miguel Ángel Sabastro. De los otros dos hornos únicamente quedan, en uno de ellos la cámara de fuego ya que la de cocción fue destruida por la creación de un pozo de captación de agua en época contemporánea, y del otro sólo se ha podido documentar la cámara de combustión porque la de cocción continua por la parcela contigua.

Era un completo centro en el que también se han encontrado habitaciones en batería con forma rectangular que presumiblemente eran usadas como secaderos de piezas, además de una pequeña balsa de reposo para la arcilla situada en un espacio abierto que formaba parte de un patio a cielo abierto del que se han conservado tanto el suelo hecho con baldosas como varias conducciones para la distribución del agua tan importante en la actividad alfarera. Todo el proceso de fabricación se hacía en este centro en el que destacaba la gran variedad de piezas, formas y motivos de decoración de sus piezas. Según Sabastro, el conjunto cerámico hallado va desde vajillas para uso doméstico, a tinajas, candiles de pie alto, incluso ladrillos y tejas.

El origen de este gran centro alfarero, según han podido constatar los arqueólogos, se inicia con la creación de una serie de pozos para la captación de materias primas y la ubicación de los llamados testares, grandes agujeros excavados en el suelo donde se arrojaban los restos de la cerámica que se rompían o estaban defectuosos para poder comercializarlos. Cuando se colmataban, eran rellenados y así se iba nivelando el terreno donde posteriormente se construyeron estos hornos "quizás por la necesidad de espacio ante el aumento de la producción que se produjo en la época nazarí por una población interior cada vez más creciente y el incremento de las exportaciones de las piezas que habían alcanzado un destacable puesto en el Mediterráneo", aseguró el arqueólogo.

La existencia de abundante materia prima al situarse sobre un terreno arcilloso, la facilidad para conseguir madera dada la cercanía del monte y el acceso a abundantes fuentes de agua por los numerosos arroyos que corrían por la zona hacían de este lugar un sitio privilegiado para el desarrollado e este barrio alfarero que con el tiempo llegó a tener una importante actividad industrial. Este arrabal lo conformaban, además de la calle Dos Aceras, las calles Frailes, Refino y Postigos, bajaba por Cruz del Molinillo hacia la Goleta hasta llegar a la calle Gigantes y que siglos después sigue atesorando tantos secretos bajo el suelo.

Málaga Hoy, 07/10/2011

lunes, 26 de septiembre de 2011

Restauran el mosaico romano Nacimiento de Venus


Restauran el mosaico romano Nacimiento de Venus, datado en el siglo II y hallado en una vivienda de Cártama en 1956.

El mosaico romano Nacimiento de Venus, que está datado en el siglo II después de Cristo y tiene una gran superficie, de más de seis metros de largo por cuatro de ancho, está siendo restaurado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) para su futura exhibición en el Museo de Málaga.

Según informó ayer la Junta de Andalucía, este mosaico fue hallado en 1956 en la casa número 94 de la calle González Marín de la localidad malagueña de Cártama.

La obra representa el momento en que Afrodita, con larga cabellera y sobre una gran concha, llega empujada por el soplo de los dioses y arrastrada por los delfines a la playa de una de las islas que tradicionalmente se le dedican. Hasta ahora, el IAPH ha realizado la extracción de muestras y la confección de un mapa de daños para conocer el estado total de la obra, la eliminación de la primera capa del mortero de cemento basto, la limpieza de mortero y teselas, y la unión de piezas con resina e introducción del mortero en las juntas, fisuras y grietas del mosaico para recomponer los vacíos.

Por otra parte, la administración andaluza comunicó que el IAPH está acometiendo igualmente los trabajos previos a la restauración de la estructura arqueológica del Hipogeo Púnico, que constituye una pieza inédita dentro de los fondos del Museo de Málaga y que se incorporará al programa museológico de la futura sede del Palacio de la Aduana de la capital, actualmente en obras.

Los técnicos del instituto tienen previsto comenzar el próximo mes de septiembre la tarea de eliminación del bloque de hormigón que sirve de protección a esta tumba fenicia de forma cuadrangular, que fue hallada a finales del siglo pasado en la calle Mármoles de la capital malagueña. Ambas piezas integran un conjunto de seis obras de la colección permanente del Museo de Málaga que serán restauradas durante los próximos meses en los talleres del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Se trata de los óleos El milagro de Santa Casilda, de José Nogales Sevilla; El quite, de Enrique Simonet, y En la puerta del cuartel, de Enrique Jaraba Jiménez, así como la escultura en madera San Francisco de Asís, de Gutiérrez León.

La Opinión de Málaga, 24/08/2011

jueves, 19 de mayo de 2011

Descubren dinteles y columnas de un templo romano en las playas de Torrox


Los arqueólogos califican el hallazgo de "impresionante", por la magnitud y dimensión de cada elemento, así como por el estado de conservación · Un vecino del entorno del faro encontró los restos.

La villa romana de Torrox ha dejado ver entre sus ruinas un nuevo hallazgo. Un templo del siglo I en el que han aparecido entre treinta y cuarenta dinteles y fragmentos de columnas. El descubrimiento fue casual. Lo hizo un vecino cuando paseaba por este yacimiento ubicado en el entorno de la localidad. Tras reconocer las piezas, llamó por teléfono al edil de Cultura, Teodoro Ruiz (IU), que lo puso en conocimiento de los técnicos de la Consejería de Cultura que trabajan en el yacimiento.

"Me telefoneó y de inmediato trasladamos la noticia a los técnicos que trabajan en este proyecto y a los de la Delegación de Cultura, que nos ha autorizado para intervenir y disponer en un futuro de todo este nuevo patrimonio en el centro de interpretación cuya primera fase acabamos de aprobar en el Ayuntamiento", comentó. De hecho, la alcaldesa, Toñi Claros (IU), confirmó que a finales de este mes o principios del próximo se iniciarán las obras de esa primera fase, con un presupuesto de algo más de 150.000 euros y que se recoge en la Iniciativa de Turismo Sostenible que para la Axarquía impulsa la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte.

Los restos encontrados, entre 30 y 40 dinteles y fragmentos de columnas, según la arqueóloga que supervisa la intervención, Aurora Urdiales, constituyen un hallazgo "impresionante, tanto por la magnitud y la dimensión de cada elemento, como por el estado de conservación que presenta cada uno", calificó la experta.

El conjunto arqueológico, conocido como Clavicum o Caviclum, está fechado en los siglos I al IV y está formado por una villa, una factoría de salazón, unos hornos de producción de alfarería, una necrópolis y unas termas, a los que hay que sumar los restos del templo que acaban de descubrirse. "Hoy estamos de enhorabuena porque este proyecto se va a enriquecer con restos muy voluminosos que estaban aquí, junto a uno de los acantilados existentes en el entorno del faro y del paseo peatonal que conecta con el paseo marítimo de Ferrara", comentó el edil de Cultura. La primera fase de las obras del futuro centro de interpretación incluye la sustitución de todo el vallado perimetral de la antigua casa del farero y el recinto adyacente, en el que han aparecido los dinteles y las columnas del templo romano.

El proyecto prevé la construcción de un edificio que contará con una sala de recepción de visitantes, otra de proyección audiovisual y otra para el desarrollo de talleres, además de zonas en las que se recreará cómo era la vida de los antiguos habitantes de Torrox del siglo I. Ruiz afirmó que también se trabaja en la localización exacta de la primitiva ensenada desde donde partían las embarcaciones con el típico garum, una salsa de pescado muy demandada en Roma.

Málaga Hoy, 07/04/2011

viernes, 13 de mayo de 2011

Aparece la necrópolis del Cerro del Villar


El yacimiento del Cerro del Villar y su entorno siguen dando sorpresas. El asentamiento fenicio situado en la desembocadura del río Guadalhorce fue el centro neurálgico de Málaga a partir del siglo VIII a. C. Hoy, la arqueología ha aportado más datos para la reconstrucción de la vida diaria de una de las colonias fenicias más importantes del Mediterráneo.

El verano de 2010 representó un paso más en el conocimiento de los hábitos de vida de este yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural en el año 1998. La excavación realizada en la denominada Finca de las Marismas de Guadalmar, situada frente al centro comercial Leroy Merlín y en el entorno del Cerro del Villar, ha sacado a la luz ejemplos que verifica que existían núcleos poblacionales rurales en los alrededores del asentamiento fenicio, a finales del siglo VI y principios del V antes de Cristo, así como la aparición de restos de una necrópolis de la misma época.

Todos estos vestigios han visto la luz gracias a la intervención arqueológica de la empresa Nerea, que excavó la zona afectada por las obras para el acceso sur al Aeropuerto de Málaga, en su conexión con la autovía A-7 (ramal 1), ejecutadas por FCC Construcción. La intervención ha sido dirigida por Daniel Florido y ha contado con el asesoramiento científico de Eduardo García.

Respecto al cementerio, los arqueólogos de la excavación Verónica Navarrete y Miguel Ángel Sabastro precisan que es el primero que aparece en el entorno del Cerro del Villar. «A pesar de que está muy arrasado, hemos localizado once posibles estructuras funerarias excavadas directamente en la tierra, donde se depositaron restos de incineraciones». Así, han salido a la luz las fosas, pequeñas y ovaladas, y las cerámicas de las urnas de la cremación, pero apenas se han detectado restos de ajuar funerario, salvo una fíbula de doble resorte y algún elemento cerámico.
Según los arqueólogos, «todo esto parece indicar, «siempre como una hipótesis», que estamos ante una comunidad quizás más vinculada al mundo autóctono, aunque muy penetrada por la cultura material fenicia, un ambiente híbrido y típicamente colonial».

La excavación, con una extensión de un kilómetro de longitud y en la que se plantearon seis cortes, ha arrojado más luz sobre esta etapa (finales del siglo VI y principios del V antes de nuestra era), que según los datos históricos, fue el momento en que los fenicios abandonaron el Cerro del Villar y se trasladaron de forma masiva a la capital. A tenor de los hallazgos, Sabastro y Navarrete consideran que el éxodo se produjo de una forma paulatina, porque «todavía había poblaciones en la zona durante ese periodo».

Viviendas

Estas afirmaciones vienen reforzadas por el descubrimiento de tres viviendas, de las que una presenta una mayor entidad y ha sido localizada debajo del talud de la A-7, lo que ha imposibilitado obtener más información. Los arqueólogos afirman que esta potente construcción de piedra, de planta rectangular, presentaba refuerzos de sillares en las esquinas y estaba dividida en dos espacios.

La localización de numerosos restos de cerámica fenicia de imitación griega, corrobora que existió una demanda de esa población por este tipo de cerámica, sostienen estos especialistas.
Igualmente, en la zona cercana a la necrópolis se han hallado restos de un pequeño varadero, para pequeñas barcas. «Los restos cerámicos de ánforas y la estratigrafía demuestran que era una zona de mar», comentan respecto al hallazgo, del que se localizó uno de similares características en Toscano, en la comarca de la Axarquía.

La Opinión de Málaga, 07/05/2011

viernes, 18 de marzo de 2011

El metro se topa con la muralla del Perchel


Salvo dice que para salvar los restos se cambiará el método constructivo en Callejones del Perchel y se usará el túnel en mina · Los arqueólogos subrayan la importancia del hallazgo y su puesta en valor.

El Metro sigue fiel a su cita con la arqueología. Tras ser responsable de la aparición de una necrópolis romana a la altura de la calle La Unión y de un amplio complejo alfarero en la Explanada de la Estación, el mayor proyecto en la historia reciente de la capital de la Costa del Sol ha sacado a la luz la primera puerta de la muralla de los arrabales del siglo XIII descubierta hasta la fecha en la ciudad y localizada en Callejones del Perchel. Esta estructura está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC).

Dada la trascendencia del hallazgo, la intención de los responsables del proyecto pasa por buscar una fórmula que permita integrarlo en la infraestructura y ponerlo en valor para que sean contemplados por los vecinos de la ciudad. Pero para que ello sea posible es necesario variar el sistema de construcción empleado hasta el momento en esta zona del trazado, con el fin de poder excavar el túnel del suburbano pasando bajo la muralla sin afectarla. "El método que más se baraja es uno que ya estamos experimentando, que es el de túnel en mina", explicó a este periódico Enrique Salvo, director del Metro.

Para ello, aseguró, se creará una especie de cajón, con muros pantalla, que daría cabida a los restos, de tal manera que la excavación se realizaría bajo los mismos. El siguiente paso, una vez terminado el proceso, sería liberar la estructura, dejándolos dentro de la obra. En concreto, se quiere aprovechar la amplitud de la estación Guadalmedina, que se construye en la glorieta Albert Camus, haciendo posible su convivencia con los usuarios del tranvía soterrado, "más aún cuando parece que la escepcionalidad del hallazgo parece mayor".

Preguntado por la posibilidad de que estas acciones puedan demorar el proyecto, confió en que eso no ocurra y valoró el trabajo que los arqueólogos están haciendo desde hace meses en este y otros puntos del trazado del Metro. "Todo dependerá de lo que aparezca y de cómo tengamos que conservarlo, no porque haya interferencias de los trabajos de arqueología", aclaró, al tiempo que admitió. "Sí tengo los dedos cruzados".

De la importancia de lo encontrado da buena muestra José Mayorga, gerente de la empresa Talleres de Investigaciones Arqueológicas, encargada de las tareas arqueológicas en el suburbano. "Ya se conocía la muralla, puesto que parte de ella se conserva en un edificio situado junto a Callejones del Perchel, pero en este caso lo que hemos encontrado, justo en el centro de la calle, es una de las puertas de salida del arrabal, probablemente hacia la zona del Guadalhorce", explicó. Al tiempo, precisó que se trata de la "primera" que se localiza en la capital malagueña.

Lo que les queda aún a los arqueólogos por determinar es su dimensión real. "Ahora estamos viendo si hay fases anteriores y cuál es el origen de la puerta", dijo Mayorga, quien admitió que este análisis podría haber estado finalizado ya si las condiciones climatológicas lo hubiesen permitido. "Hemos tenido unas lluvias fuertes y eso nos ha obligado a limpiar porque el barro y el lodo deteriora mucho a la estructura en la que está construida la muralla", añadió. "Hasta que no tengamos bien definido lo que tenemos, por ejemplo su amplitud, es complicado determinar cómo se integra la muralla, aunque la idea de Metro Málaga es hacerlo y ponerla en valor", apostilló.

Del buen desarrollo de los trabajos en esta parte del trazado de las líneas 1 y 2 dependerá la entrada de los operarios en la Alameda Principal y el Paseo del Parque. Si bien se prevé que ese momento tenga lugar tras las elecciones municipales de finales del mes de mayo, el director de la obra admite que no se producirá antes de que sea reurbanizado el tramo anterior, el ahora afectado por los restos arqueológicos.

Málaga Hoy, 12/01/2011

sábado, 12 de marzo de 2011

Las termas romanas de la Aduana


Una excavación en la travesía Pintor Nogales ha sacado a la luz restos de los típicos baños romanos en un excepcional estado de conservación. Se pueden relacionar con vestigios aparecidos en otra actuación en el interior del futuro Museo de Málaga.

El entorno urbanístico cercano al Teatro Romano y la Alcazaba sigue guardando en sus profundidades más secretos por descubrir. Las obras de peatonalización del centro histórico, llevadas a cabo por la Gerencia de Urbanismo, se han extendido hacia la zona del Palacio de la Aduana, futura sede del Museo de Málaga, y concretamente a la travesía Pintor Nogales, que posibilitará la conexión entre el casco urbano y el Paseo del Parque.

Esta actuación ha motivado una excavación arqueológica en esta calle, que corresponde a una de las fachadas laterales de la antigua sede de la Subdelegación del Gobierno y donde ha salido a la luz un valioso ejemplo acerca de los hábitos de vida en la Málaga romana. Fue una auténtica sorpresa la que apareció ante los ojos de la arqueóloga Ana Espinar, de la empresa Taller de Investigaciones Arqueológicas. Dada las características de la zona, el equipo arqueológico pensaba que iban a aflorar del subsuelo piletas de salazones o restos de muralla islámica. Aparecieron pero de forma muy escasa. La muy transitada calle Pintor Nogales escondía en sus entrañas otros restos de gran valor histórico, unas termas romanas en un excepcional estado de conservación. Estos hallazgos se pueden relacionar con restos asociados a estas estancias de baño y que han aparecido en la excavación en el interior de la Aduana.

«Están muy bien conservadas. Con estos vestigios, es la primera vez que hemos dicho: Estamos en Roma. La calidad de conservación nos ha permitido conocer más sobre estos recintos destinados a los baños públicos o privados en la época romana. Son un ejemplo de libro del arte romano, además que refuerza la hipótesis de que este entorno de la calle Alcazabilla fue una zona noble, monumental, en la época romana», detalla la arqueóloga municipal, Carmen Peral.

Prueba de ello es la aparición en perfecto estado de todos los elementos que conforman los baños romanos. Se ha localizado el hypocaustum, la parte subterránea de las termas; un suelo radiante que permitía calentar y distribuir el aire caliente. En este sentido, Espinar explica que en un primer momento funcionó como una piscina de agua caliente (caldarium) y después templada (tepidarium). Una parte del suelo del hypocaustum se construyó sobre el propio terreno, mientras que la otra aprovechó un muro de sillares perteneciente a una edificación altoimperial que también se ha localizado en la excavación. «La zona inferior de las termas es de mampostería muy bien careada y la parte superior alterna hiladas de ladrillo con sillarejos bien escuadrados», cuenta Ana Espinar.

Aunque ahora los restos se van a cubrir y proteger con grava y geotextil, el Ayuntamiento estudiará una posible puesta en valor futura dado el importantísimo valor del hallazgo.

La Opinión de Málaga, 12/01/2011

lunes, 27 de diciembre de 2010

La muralla nazarí aflora bajo la Aduana


Los trabajos de reforma del Palacio de la Aduana, sede del futuro Museo de Málaga, se desarrollan en lo que hace más de 2.800 años fue el origen de la ciudad. Por ello, no es de extrañar que cualquier intervención en la zona extraiga a la superficie vestigios fenicios, romanos y árabes.

Si hace ya algunos meses aparecieron en el interior del inmueble restos de la muralla nazarí, los trabajos de adecuación del entorno, que se desarrollan actualmente en las mismas lindes de la Alcazaba, han sacado a la luz nuevos recodos del perímetro fortificado. El delegado provincial de la Consejería de Cultura, Manuel Jesús García, explicó que los restos de la muralla descubiertos, como ocurriera con los aparecidos anteriormente en el interior del Palacio, serán analizados y posteriormente cubiertos mediante una cimentación especial que respetará la integridad de la construcción y garantizará la sostenibilidad de la reforma.

Málaga Hoy, 10/12/2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

El metro descubre el origen romano de calle La Unión


Los trabajos de construcción del túnel del suburbano han sacado a la luz los restos de una ciudad industrial de la época romana. Este núcleo concentraba la fabricación de ánforas y tinajas para el transporte del garum que se fabricaba en la ciudad y que salía a otras ciudades por la calle La Unión.

La construcción del túnel del metro en la calle La Unión ha descubierto los orígenes romanos de esta zona de Málaga, con un importante asentamiento alfarero que surtía de recipientes a la potente industria del garum malagueña.

Las catas realizadas por Talleres de Investigaciones Arqueológicas han encontrado notables indicios de lo que se asemeja a una ciudad especializada en la fabricación alfarera, aprovechando los terrenos arcillosos de la zona –de muy buena calidad– y que el entorno de la calle La Unión era la entrada natural para los comerciantes que llegaban a Málaga.

Olga Lora, arqueóloga responsable del estudio, señala que se han localizado dos yacimientos importantes. Uno está situado en la esquina entre las calles La Unión y Reboul, con restos de ánforas datados entre los siglos I antes de Cristo (a. C.) y I después de Cristo (d. C.), en plena dominación romana y auge comercial de la ciudad, apoyada en la fabricación de garum. El segundo yacimiento se encuentra justo en la entrada de la calle La Unión desde Juan XXIII, con restos algo más antiguos, aproximadamente del siglo II a. C.

«Estos hallazgos nos dan una pista de la intensa ocupación de toda la zona», apunta la arqueóloga, quien relata que los asentamientos no sólo se reducen a instalaciones para la fabricación de ánforas: «Los establecimientos alfareros incluyen villas rústicas donde vivía la gente y con una serie de servicios básicos como los de una ciudad, como un cementerio o suministro de agua».

La situación de esta actividad en una zona relativamente alejada de la urbe romana se explica en las necesidades de espacio de esta industria para el almacenamiento de las piezas «y las molestias que producen a la población, como suciedad y ruido», asegura.

Lora advierte de que había algunos indicios anteriores de estos establecimientos, que fueron descubiertos por casualidad en los años 70, pero que son poco concretos. Los restos encontrados durante la obra del metro permiten conocer más sobre la importancia que tenía el entorno de la calle La Unión durante la época romana.

Esta arqueóloga apuntó la hipótesis de que por esta zona, que tradicionalmente ha sido puerta de entrada a Málaga desde el Valle del Guadalhorce, pasaba un tramo de la calzada que unía Gades con las ciudades del Este de Andalucía «que era fundamental para el comercio y las comunicaciones».

El gerente de la obra del metro, Enrique Salvo Tierra, destacó que estos descubrimientos «dan historia al barrio, que parecía que sólo existían desde los años 60». Además, recalcó la diferencia con el desarrollo urbanístico de los años 70 y 80, en los que se «demolieron muchos de los restos».

Los restos se encuentran a una profundidad de entre 1 y 2,5 metros, conservados por la arcilla del terreno. Para las catas han contado con una cuadrilla y un equipo de Metro Málaga, que abrieron zanjas para sondear la posible existencia de restos antes de construir el dintel sobre el túnel.

La Opinión de Málaga, 19/09/2010

domingo, 9 de mayo de 2010

Hallan los restos de la islámica Puerta de Antequera


Una excavación en un tramo de la muralla medieval, en Arco de la Cabeza, ha localizado unos tramos de escalera del XI y vestigios de una torre de esta entrada a la ciudad.


La muralla medieval de Málaga es una de las construcciones megalómanas realizadas en el siglo XI durante el califato de los hammudíes, junto con la Alcazaba, que se levantó como fortificación defensiva frente a los ataques de otros pueblos.

Diez siglos más tarde, un extenso lienzo amurallado, situado en la calle Arco de la Cabeza, junto a la casa hermandad de la cofradía de Las Penas, está recobrando el esplendor de antaño, gracias a una intensa labor de conservación y restauración de los restos emergentes de este monumento, llevados a cabo por la empresa especializada Quibla Restaura.


Pero estos trabajos de recuperación del extenso tramo amurallado (28 metros de largo por siete de alto), que corresponde a la zona intramuros del lienzo recuperado en la calle Carretería, se han encontrado con una importante sorpresa para la historia de la ciudad: el hallazgo de un conjunto de restos relacionados con una de las entradas a la ciudad en la Málaga musulmana, la Puerta de Antequera.


En la parte alta de este lienzo de muralla, sobre la que se ubicaba una especie de azotea de las viviendas actuales, los expertos de Quibla trabajaban en la retirada de la solería cuando localizaron una serie de materiales pertenecientes a una estructura antigua, explica el restaurador Joaquín Gallego. Inmediatamente, los arqueólogos de la empresa Arqueosur iniciaron una excavación en este tramo de la muralla medieval para sacar a la luz los vestigios defensivos de la Málaga musulmana.


Según apunta la arqueóloga municipal, Carmen Peral, esta intervención en la muralla del recinto medieval ha deparado novedades, bajo los enfoscados más recientes. La sorpresa apareció cuando en las tareas de limpieza descubrieron unos huecos que atravesaban la muralla desde la base hasta la azotea, lo que les llevó a consultar la cartografía histórica para ver si el hallazgo correspondía con la denominada Puerta de Antequera o un portillo aledaño adosado a una torre. "El plano más detallado de este sector se debe a Bernardo del Frosne (1733), en el que se observa que existía una puerta entre dos torres a la altura de Postigo de Arance, coincidiendo más o menos, con la situación de este paño de muralla", razona Peral.


Concretamente, los arqueólogos de Arqueosur localizaron dos vanos o puertas abiertas a la calle Arco de la Cabeza, una de las cuales se corresponde en alzado con un relleno distinto a los cajones de tapial que conforman la mayor parte del alzado. "Éstas se instalaron rompiendo parcialmente una estancia anterior, al parecer de una torre, de planta circular en su origen, y cuyas paredes albergan unos tramos de escalera en sillarejo atribuida al siglo XI", observa la arqueóloga, quien agrega que "posiblemente" esa torre fue reestructurada adoptando una planta cuadrangular.


La Opinión de Málaga, 28/01/2010


domingo, 18 de abril de 2010

Proyectan un museo de la cerámica musulmana junto a Dos Aceras


Málaga tuvo una actividad alfarera durante la época musulmana que la convirtió en una de las ciudades más representativas de este tipo de artesanía. En los alfares que se situaban en lo que hoy es la zona de San Felipe Neri y la calle Dos Aceras se cocían la loza de reflejo dorado, que alcanzó una gran fama, y ánforas ornamentadas.


Desde los hornos existentes en este entorno, las piezas se exportaban a todas las partes del mundo conocido. Para difundir este destacado papel de la industria alfarera en la Málaga medieval, el Ayuntamiento ha proyectado la creación de un centro de interpretación en uno de los enclaves en los que han aparecido más vestigios de esta actividad ceramista. Se trata de la calle Chinchilla, justo frente a la iglesia de San Felipe, al lado del recientemente abierto Museo del Vidrio.


La actuación, diseñada por el Servicio de Programas Europeos y la Gerencia Municipal de Urbanismo, pretende regenerar lo que hoy sólo son solares abandonados para convertirlos en un punto de atracción turística y ciudadana. El proyecto, que está valorado en 2,4 millones de euros, se divide en dos partes. Por un lado, se encuentra el lateral de la calle Chinchilla más próximo al Museo del Vidrio. Allí, se habilitará un edificio que, en su planta baja, albergará una sala de exposición e interpretación de los yacimientos arqueológicos encontrados en la zona.


La arqueóloga municipal Carmen Peral explicó que se descubrió un complejo alfarero distribuido en torno a un patio central en el que aparecen los restos de tres hornos de diferentes tamaños. «Está todo compartimentado en habitaciones y hay restos de pavimento en los que aparecen las huellas de los tornos», señaló Peral, quien apuntó que todos estos hallazgos pueden ser de la época Almohade (siglos XII y XIII). «Además, apareció una calle con una inclinación central para la evacuación de aguas de cuatro metros de ancho, por lo que pudieron pasar carros por ella», dijo. La arqueóloga detalló que los alfares se mantuvieron en esta zona hasta el siglo XVII. «Luego se trasladaron hasta El Ejido, donde han seguido hasta épocas relativamente recientes», agregó.


Todo esto podrá ser contemplado por las personas que acudan a este centro de interpretación, un edificio que el Consistorio también pretende convertir en un punto de partida de otras rutas turísticas de la ciudad, como las relacionadas con las pinturas murales del siglo XVIII en las fachadas de determinados edificios y la de los restos de la muralla musulmana.


Exposición


En la planta superior de este edificio, que será colindante con el Museo del Vidrio, se habilitará un espacio expositivo de 404 metros cuadrados para ampliar esta interesante muestra de utensilios de cristal y cerámica que un coleccionista privado ha abierto recientemente frente al templo de San Felipe. Y es que el proyecto prevé contar con la colaboración de este amante del arte antiguo para desarrollar las actuaciones que comprende.


Al otro lado de la calle, se pretende abrir un pasaje peatonal que comunique con Dos Aceras y crear una especie de centro artesanal relacionado con la alfarería. Para ello, el diseño elaborado por la arquitecta Amparo Valón contempla tres locales comerciales de artesanos y una sala de exposición y venta junto a otra en la que se podrán ver más restos arqueológicos. Este edificio será más alto (para adaptarse a los de la calle Dos Aceras) y en sus otras dos plantas albergará diferentes usos que el Ayuntamiento pretende compartir con la Universidad. Se trata de una librería, una sala de conferencias, otra de proyecciones y una mediateca. Además, se han previsto salas de laboratorio, conservación, restauración e investigación relacionadas con los hallazgos arqueológicos de actividad alfarera en el casco antiguo.


Diario Sur, 08/12/2009


domingo, 11 de abril de 2010

El Museo Thyssen vivió el esplendor industrial romano


A lo largo del siglo III y IV se produjeron grandes cambios que no sólo afectaron a la vida política o a la económica, sino que llegaron incluso a invadir el mundo de las creencias. Entre estos cambios destaca el fuerte desarrollo que tiene el cristianismo en tierras malagueñas. La crisis que produjo la caída del Imperio romano debilitó la tradicional estructura política administrativa en que se había desenvuelto la vida malagueña durante siglos. En esta nueva situación, estos territorios pasarán a depender del dominio de Bizancio. Durante un breve periodo de tiempo, Málaga fue la capital del territorio bizantino de Spania, hasta que son expulsados por los visigodos a comienzos del siglo VII.


Y la excavación en el subsuelo del Museo Thyssen ha descubierto un claro ejemplo de la presencia bizantina en la capital. El equipo de arqueólogos ha localizado una necrópolis bizantina (tardoantigua), fechada a principios del siglo VI, que apareció junto a los muros de sillares y las piletas de salazones romanas. Alrededor de treinta enterramientos se localizaron en uno de los cortes de la excavación. Las tumbas están compuestas por paredes de ladrillo y los cadáveres han salido a la luz movidos de su posición original, probablemente porque fueron objeto de expolios.


Según comenta el arqueólogo Pedro Sánchez, el hallazgo de la necrópolis refuerza más la teoría de que esta zona fue abandonada tras el esplendor industrial de los salazones y se transformó en el camposanto de la época.


"La presión fiscal en aquella época era muy fuerte y la gente se vio obligada a abandonar la ciudad e irse a los pueblos, por lo que se convirtió en una zona de reorganización urbanística", agrega.


Además, el futuro Museo Thyssen alberga también testimonios arqueológicos de la presencia de los musulmanes en Málaga. En una de las intervenciones, concretamente en la realizada en las zonas de las casas 4, 6 y 8 de la calle Mártires, los arqueólogos descubrieron niveles de dos casas nazaríes y almohades (siglos XII-XV).


Se excavó el 60 por ciento del solar en dos catas grandes y aparecieron las estructuras características de los patios centrales árabes, con sus crujías y sus fuentes, que pertenecían a una zona residencial de la Málaga de aquellos siglos.


La Opinión de Malaga, 10/11/2009



domingo, 7 de marzo de 2010

Hallan en el aeropuerto los restos fenicios más antiguos de Málaga


Las excavaciones en los terrenos para la ampliación del campo de vuelo descubren vestigios de un yacimiento fenicio, anterior a los niveles excavados en ´El Cerro del Villar´.


El subsuelo malagueño oculta muchos secretos de las diversas civilizaciones que se asentaron en la ciudad. Uno de ellos ha salido a la luz gracias a la labor de la arqueología, que desarrolla una importante labor para el conocimiento histórico con la aportación de información sobre las formas de vida de nuestros antepasados, así como en la ejecución de las obras de infraestructura de los aeropuertos españoles.

Las excavaciones arqueológicas en el Aeropuerto de Málaga, concretamente en los terrenos destinados a la ampliación del campo de vuelo (donde está incluida la segunda pista), han cambiado el panorama histórico de la zona. Los trabajos han sido coordinados y supervisados por la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.

Estas intervenciones, llevadas a cabo por Aena en su compromiso por cuidar y proteger el patrimonio histórico y compatibilizar la ejecución de las obras aeroportuarias con la preservación de los hallazgos a través de actuaciones muy respetuosas, han descubierto importantes vestigios, que permitirán conocer mejor la historia de los antiguos pobladores de Málaga.


El yacimiento de La Rebanadilla, que ocupa una extensión de algo más de 3,4 hectáreas en la margen derecha del río Guadalhorce, escondía bajo toneladas de tierra y muchos siglos de historia restos arqueológicos de un asentamiento fenicio más antiguo que el yacimiento de El Cerro del Villar. En la intervención en La Rebanadilla se documentaron cuatro fases de ocupación, que cronológicamente oscilan entre el siglo VIII a. C. para la más antigua y el siglo VII a. C. para la más moderna, según fuentes de Aena.


Materiales. La etapa más antigua corresponde con una serie de estructuras de grandes dimensiones excavadas en el terreno geológico relacionadas con la producción de materiales, principalmente bronce. De la segunda fase de ocupación se localizó un poblado fenicio, caracterizado por la construcción de los diferentes edificios de planta rectangular mediante adobe secado al sol. Las habitaciones tienen las paredes y los suelos revestidos por un enlucido de color amarillo. También se han documentado cerámicas provenientes de ciudades del Mediterráneo, como Grecia, Cerdeña, Chipre o Sirio-Palestina.

En un tercer momento se construye un nuevo asentamiento mediante habitaciones rectangulares, esta vez, con muros con zócalos de piedra. Presentan suelos realizados con conchas de bivalvos y sobre arenas de playa o gravas de pequeño tamaño. Por último, los arqueólogos de Aena han documentado una cuarta fase, en la que los edificios han sido sustituidos por cabañas. Destaca una, de planta ovalada y con el suelo rehundido y excavado en los derrumbes de las fases anteriores, que posee agujeros de poste rodeando la cabecera norte.


Una grata sorpresa. Esta unidad arqueológica fue localizada en la fase de sondeos, ya que no existían datos previos a la obra que hicieran pensar que el enclave se encontrase en los terrenos reservados para la ampliación del aeropuerto. Dado el gran valor histórico y arqueológico de los vestigios, Aena decidió desplazar en más de 700 metros la galería de balizamiento y parte del drenaje a la pista.


La Opinión de Málaga, 25/10/2009.


domingo, 31 de enero de 2010

El pasado del futuro Parque de los Cuentos


Una excavación en el solar del Parque de los Cuentos descubre restos del Campamento Real de Isabel.


El Convento de la Trinidad, que en un futuro cercano se convertirá en la sede del Parque de los Cuentos, una actuación puesta en marcha por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha guardado en sus profundidades durante siglos uno de los episodios más importantes de la historia de Málaga, la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos en agosto de 1487.


Una excavación en el solar del antiguo convento trinitario, que sirve de apoyo a las tareas de restauración que se realizarán posteriormente y forma parte de los trabajos previos para el inicio de las obras del nuevo equipamiento cultural, ha devuelto al presente diversos vestigios que arrojan más luz sobre los asentamientos en esta zona de la capital malagueña.


Uno de los hallazgos más interesantes localizados en esta intervención, que ha sido dirigida por el arqueólogo Juan Bautista Salado y que ha sido cofinanciada por la delegación de Cultura y la dirección de infraestructuras culturales de la Consejería de Cultura, es la localización de posibles restos del Campamento Real de Isabel La Católica que se situó en este lugar, denominado en aquella época el Cerro de la Artillería, durante la conquista definitiva de Málaga, desde mayo hasta agosto de 1487.

Los descubrimientos en la zona de la Plaza de Armas del antiguo cuartel hacen pensar que fue el emplazamiento de una de las baterías que asediaron la ciudad.


Según explica Salado, se ha hallado un hoyo abierto en el nivel geológico, de poco más de un metro de profundidad y dos de diámetro, que apareció "colmatado por un buen número de cerámicas de lujo de finales del siglo XV, como cuerdas secas totales, pintadas, lozas doradas". También, se han encontrado cuatro monedas de bronce portuguesas, en principio fechadas a finales del siglo XV, aunque en estos momentos el equipo de expertos del Museo Arqueológico Nacional investiga este dato para precisar la fecha con más certeza.


"Con la presencia de algunos elementos de metal, que podrían pertenecer a usos militares, como una contera de bronce (punta metálica de la funda de las espadas y las dagas), cascabeles de los cabestros de los caballos, cadenas... podríamos asegurar que este conjunto pudo ser un pequeño vertedero de basura asociado al establecimiento de los reales de la Reina Isabel I", argumenta Salado, que añade que no han encontrado ningún otro indicio de este campamento, ni de la necrópolis de los soldados caídos en batalla ni de las zanjas para almacenar la pólvora de la artillería.


Pero, sin duda alguna, una de las mayores sorpresas que ha deparado la excavación ha sido la aparición de una tumba romana aislada y no asociada a ninguna necrópolis al uso, puesto que el cementerio más cercano se encuentra en el barrio de la Trinidad, que abarca entre otras calles, San Telmo, Trinidad y Malasaña, muy alejado de esta zona.


Se trata de una fosa simple abierta en la misma arcilla y cubierta por dos líneas de tégulas a dos aguas. En el enterramiento se han localizado dos individuos boca abajo, sin ajuares funerarios, aunque uno de los cadáveres tenía un grillete de hierro en uno de los tobillos y una moneda en la boca fechada en la mitad del siglo III, durante la etapa del emperador Antonino Pío. "Tanto por la disposición de estos muertos en la tumba, que fueron tirados, como por los indicios de tortura y los grilletes en uno de ellos, pensamos que se tratan de dos reos o ajusticiados", detalla Salado.


La Opinión de Málaga, 06/10/2009


sábado, 8 de agosto de 2009

Mirada a las entrañas de Gibralfaro


Un equipo de científicos del Instituto Andaluz de Geofísica busca restos funerarios fenicios y árabes en el subsuelo del monte a través de unos estudios de tomografía eléctrica.


El pasado y el futuro se han dado la mano en el Monte de Gibralfaro para conocer más en profundidad la historia de nuestros antepasados. La combinación de la arqueología y los avances científicos permitirá ampliar el conocimiento histórico de las diversas civilizaciones que se asentaron en Málaga.


Un equipo de científicos del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada, formado por los científicos José Antonio Peña, Teresa Teixidó y Enrique Carmona, investigan desde hace varios meses en el monte Gibralfaro la presencia de restos funerarios en la zona, especialmente necrópolis fenicias y musulmanas, a través de una serie de estudios tomográficos eléctricos. Este equipo de especialistas ha realizado estudios de geofísica en la Antártida y trabajos similares con resultados positivos, como es el caso de la tomografía eléctrica en el conjunto arqueológico de la necrópolis de Carmona (Sevilla).


Este proceso científico ha sido muy riguroso y exhaustivo, además de enfrentarse a las dificultades del terreno, con grandes pendientes y terraplenes. A lo largo del trazado, el equipo de especialistas ha clavado en el subsuelo un largo rosario de electrodos conectados a unas tomas eléctricas, que han ofrecido una lectura del terreno, metro a metro.


"A estos electrodos les inyectamos corriente y estamos obteniendo medidas de resistividad eléctrica hasta unos 14 metros de profundidad", observa Teixidó, que aclara que en los puntos donde detectan más resistencia eléctrica, generalmente existen muchas más probabilidades de que sea un vestigio arqueológico.


Con el proyecto, que ha sido financiado por ProMálaga y coordinado por el departamento de arqueología de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento, se pretende ampliar el conocimiento del ámbito funerario dentro del Plan Especial de Protección del Monte Gibralfaro.


Pistas. El suelo de Málaga es muy abrupto, lo que complica mucho las prospecciones arqueológicas, y aún más en una zona tan rocosa como Gibralfaro, comentan estos expertos, por lo que esta metodología de trabajo puede ofrecer "pistas" y una serie de pautas que ofrezcan resultados arqueológicos satisfactorios.


Previamente, se ha realizado un replanteo topográfico del terreno, sobre el que estos especialistas han tomado muestras eléctricas en varios puntos de la ladera malagueña, que oscilan entre los 80 y 320 metros de longitud, y ya se han obtenido datos interesantes en la ladera sur de Gibralfaro.


En estos momentos, un equipo de arqueólogos, dirigidos por Rafael Salcedo, trabaja en el perfil sur del monte, donde comprueban si estos datos tomográficos, esas "alteraciones" que han detectado en el terreno se corresponden con algún hipogeo, tumba o cámara funeraria.


En esta zona, explica Salcedo, se han localizado dos puntos con anomalías susceptibles de ser "posibles hipogeos", que permitirá delimitar la necrópolis fenicia descubierta en la calle Campos Elíseos y su expansión hacia el norte. Para ello, destaca la arqueóloga municipal, Carmen Peral, se están realizando labores de limpieza y documentación gráfica de estos puntos de interés arqueológico detectados por la tomografía. "Se ha desarrollado una metodología comparativa de necrópolis, en la que se insertan estos estudios tomográficos. Finalmente, se redactara un informe de resultados con una valoración arqueológica mediante pautas interpretativas de estas tomografías", detalla Peral.


La Opinión de Málaga, 30/05/2009


martes, 4 de agosto de 2009

La muralla da la cara


El Ayuntamiento iniciará este verano la recuperación de un nuevo tramo del cerco musulmán de la ciudad, entre las calles Arco de la Cabeza y Pozos Dulces.


Aparece y desaparece como el Guadiana pero, poco a poco, gracias al interés del Ayuntamiento y de los promotores por conservar los restos del pasado de la ciudad, la muralla musulmana puede ser contemplada en más puntos de su trazado. Uno de los que se va a poner en valor a lo largo de este año es el localizado en la trasera de los números 28, 30 y 32 de la calle Carretería, en la confluencia de las calles Arco de la Cabeza y Pozos Dulces. El Consistorio ha escogido a la empresa Quibla Restaura para rescatar el aspecto primitivo de esta parte del cerco defensivo que construyeron los árabes en el siglo XI y que diferentes proyectos urbanísticos han recuperado.


Su trazado marcó lo que hoy se conoce como Centro Histórico, el círculo comprendido por la Alcazaba, la plaza de la Merced, la calle Álamos, Carretería, pasillo de Santa Isabel, la zona de Atarazanas y la plaza de la Marina.

La intervención en Pozos Dulces restaurará la parte de la muralla situada junto a la nueva capilla de la Cofradía de las Penas. Sobre ella están apoyadas las partes traseras de los edificios de Carretería, pero esto no será obstáculo para que el tramo de cerco conservado pueda lucir en todo su esplendor tras la obra, valorada en 85.500 euros.


Limpieza


Tiene un plazo de ejecución de cinco meses y consistirá, por un lado, en la limpieza de todos los restos de edificaciones que han quedado adosados al muro y, por otro, en la reintegración de algunas partes para que el volumen de la pared sea más homogéneo. No obstante, según fuentes cercanas al proyecto, esa labor de reconstrucción se hará de tal forma que pueda diferenciarse la zona antigua. El volumen primitivo quedará más saliente que la parte reintegrada. La Gerencia Municipal de Urbanismo prevé que los trabajos puedan comenzar en julio, para acabar a finales de este año.


Varios son los proyectos públicos y privados que en la última década han rescatado tramos de la muralla musulmana de Málaga. De entre todos destaca el que el Consistorio emprendió en los números 62 y 64 de la calle Carretería, donde se pudo descubrir la altura original del cerco. No obstante, la reconstrucción de su enfoscado motivó cierta controversia, al no ser aceptado por algunos expertos.


Herederos de aquel proyecto son los que se han ejecutado y todavía se realizan en obras de rehabilitación y construcción de edificios. Así, en los sótanos del inmueble que se ha restaurado en la esquina de la calle Alcazabilla con la plaza de María Guerrero ha aparecido el arranque de una de las torres. Restos muy parecidos se han encontrado también en una antigua casona de la calle Medina Conde, junto a la entrada a la calle Granada, y en el edificio que el Consistorio reforma en la plaza del Teatro para que albergue el Centro de Estudios Marroquíes. Asimismo, los arqueólogos trabajan para descubrir partes de la muralla en un solar existente entre las calles Beatas y Álamos, donde está prevista la construcción de una residencia de estudiantes.


Pero el hallazgo más singular de los que se van a poder contemplar en los próximos años está situado en los bajos del hotel que se levanta en el número 7 del pasillo de Santa Isabel. Aquí se ha encontrado no sólo un tramo de 50 metros de la muralla, sino también del muro interior al que estaban adosadas las casas. De este modo, se va a recuperar parte del camino de ronda que rodeaba a la ciudad.


Diario Sur, 25/05/2009


domingo, 2 de agosto de 2009

La necrópolis de Yabal Faruh a la vista de todos en el Ejido


Unas excavaciones en un solar de El Ejido han sacado a la luz restos humanos que podrían formar parte de la necrópolis de Yabal Faruh · Vecinos denuncian las escasas medidas de seguridad para proteger el recinto.


Cada construcción o movimiento de tierra en un solar del centro de Málaga puede destapar la sorpresa de encontrarse de cara con la propia historia. Las excavaciones arqueológicas de las últimas décadas han ayudado a conocer los perfiles de la ciudad, los usos y costumbres de sus habitantes desde su fundación hasta el pasado más reciente. Pero desenterrar vestigios de miles de años de antigüedad puede tener, en algunos casos, su cara negativa. En la zona de El Ejido, entre la calle Los Negros y la plaza de La Paula, las obras de una futura casa hermandad han sacado a la luz restos humanos que podrían formar parte de la enorme necrópolis musulmana de Yabal Faruh. Los vecinos del lugar aseguran que grupos de jóvenes han entrado en el área vallada para provocar destrozos.

Algo más de un mes llevan los arqueólogos trabajando sobre el terreno para encontrar distintos niveles de enterramientos. En las tumbas se hallaron, según algunos testigos, "tres o cuatro esqueletos humanos" que estuvieron algunos días a la vista y que fueron el blanco de los juegos de algunos chavales. "Vi a unos niños entrar y pegar con un palo a las calaveras", comentaba ayer un vecino, que señalaba los huecos de los enterramientos, tapados con arena y sin restos óseos en la superficie. En el solar, frente al Pabellón de Gobierno de la Universidad de Málaga, también había restos cerámicos, algunos de ellos vidriados en verde.

El área sobre la que ahora mismo está trabajando el equipo arqueológico está vallada, pero en algunas partes del perímetro se abren huecos que permiten el fácil acceso de quien lo desee. Además, ni por las tardes ni durante los fines de semana carece -como es lo normal y común en todos los casos- de vigilancia.

En la época del Califato Omeya la primera necrópolis islámica junto al mar perdió su uso, ya que el puerto recuperó su importancia comercial. Fue entonces cuando la gran superficie funeraria se trasladó desde la falda norte de Gibralfaro hasta las inmediaciones de El Ejido. Las excavaciones arqueológicas de los últimos años han permitido ampliar los límites de este cementerio que tuvo su uso entre los siglos XI al XV y que está considerada como la más grande, tanto por espacio como por densidad de Al-Ándalus.

En las viviendas sociales de la calle Los Negros ya se encontraron un buen número de restos óseos y también en catas en la calle Carrión, a pocos metros del solar ahora en estudio. También en la zona se han hallado enterramientos romanos. Una vez que se documente el hallazgo se realizará el estudio antropológico de los restos para intentar determinar la edad, el sexo, el motivo de la muerte, posibles enfermedades de los cuerpos sepultados. La ciudad sigue deparando tesoros ocultos a los interesados en ahondar en sus entrañas y poco se puede hacer para que estos descubrimientos no sean objeto de vandalismo. Quizás eso también lo depara la ciudad.


Málaga Hoy, 11/05/2009


domingo, 5 de julio de 2009

Hallan en el Teatro piletas de un ´polígono industrial´ romano


Descubren una factoría de salazones de pescado en Alcazabilla. El proyecto para urbanizar la calle definirá la forma de las visitas.


El esplendor industrial que vivió Málaga en los siglos de ocupación romana es un fenómeno que ha sido respaldado por las numerosas excavaciones realizadas en los últimos años en el centro de la ciudad, que han reforzado las hipótesis de los textos clásicos que recogían esta riqueza económica derivada de la producción de salazones de pescados.


Pero lo que nadie se esperaba es que a los pies del Teatro Romano, en plena calle Alcazabilla, la arqueología iba a sacar a la luz un claro ejemplo de la producción de la popular salsa de pescado, garum, que se distribuía por todo el Mediterráneo y Roma, la capital del Imperio. El descubrimiento reafirma la idea de que esta zona del centro urbano, que se extendería desde el edificio del Rectorado, la Alcazaba, el Teatro Romano, el Museo Picasso, hasta la Catedral, fue desde finales del siglo III a finales del IV una especie de ´polígono industrial´ para la elaboración de los salazones de pescado, formado por factorías de piletas y viviendas de propietarios y esclavos.

"Cuando el Teatro pierde su papel de adoctrinamiento y culto, se deja de utilizar y la zona se convierte en un gran complejo industrial", explican los arqueólogos.


En la excavación, realizada a través del convenio entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, se descubrió por sorpresa una pileta de salazón en un buen estado de conservación.
La importancia y el interés que despertó el hallazgo hizo que el equipo arqueológico, formado por Manuel Corrales, Carmen Peral, Luis Efrén Fernández, Ana Arcas e Itziar Merino, decidiera profundizar en su investigación ampliando la extensión de las catas arqueológicas.


Y el secreto se desveló a cuatro metros de profundidad. Apareció una factoría de salazones en buen estado de conservación, compuesta por un total de siete piletas de distintas dimensiones y formas. La estructura, adaptada a la topografía del terreno, está alojada en un muro perimetral bajo, que soportaba una especie de cubierta de cerámica de tégula imbrices, posiblemente a dos aguas. El conjunto arqueológico se completa con la aparición de un muro intermedio de separación entre varias piletas, un escalón adaptado al terreno y las bases de los pilares de apoyo del techo.


El gran valor histórico de los restos descubiertos ha motivado la decisión de recuperar y la puesta en valor de este complejo industrial, que podrá ser visitado por el público. En este sentido, apuntan que ahora se va a trabajar de una forma coordinada entre la Junta, el Ayuntamiento y los redactores del proyecto de ordenación urbana de la calle Alcazabilla para estudiar la forma de su puesta en valor, porque en un principio, Urbanismo preveía pavimentar todo el ancho de la vía.


Vestigios. Este conjunto arqueológico se podrá visitar bien desde abajo, accediendo desde el propio Teatro Romano o contemplarlo desde la misma calle, lo que supondría dejar los vestigios totalmente al descubierto.


Además de la puesta en valor, la empresa Chapitel se encarga de la restauración de las piletas. El proceso de recuperación se divide en varias fases, desde la limpieza y el relleno de las lagunas con capas de mortero, hasta la consolidación de las zonas desprendidas.


El descubrimiento de cientos de kilos de pescado, ocultos por los restos de las tejas de la techumbre que se desplomaron sobre una de las piletas, ha permitido datar los restos con más precisión y conocer las especies marinas que se utilizaban para los salazones, como atún rojo, sardina, boquerón, jurel, liza y brótola de roca, que se han detectado en las diversas analíticas.


La Opinión de Málaga, 08/05/2009