jueves, 29 de diciembre de 2011

Málaga urbaniza 9.000 hectáreas de zonas verdes en los últimos 20 años


Un informe de Funcas asegura que la provincia está entre las diez más afectadas por la presión urbanística.

La provincia de Málaga ha perdido 9.403 hectáreas de zona verde en los últimos 20 años, que han pasado a ser urbanizadas, eliminando así parte de su riqueza natural. Estos datos se desprenden del estudio La sostenibilidad del crecimiento económico en España, realizado por el profesor Ernest Reig, el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas y la Universidad de Valencia, que ha publicado la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas).

El estudio sitúa a Málaga en el segundo grupo de las provincias que más ha crecido en zonas urbanas, incorporando entre 8.000 y 10.000 hectáreas entre 1987 y 2006. Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Murcia y Toledo son las provincias que han acumulado un mayor crecimiento y consumo de zonas libres, utilizando más de 10.000 hectáreas en ese tiempo. De hecho, sólo Madrid acumula 45.000 hectáreas de las 303.000 construidas en 20 años en toda España.

Ernest Reig explica que Málaga se encuentra entre las diez provincias más afectadas por la presión urbanística en los últimos años, ya que ha ocupado con construcciones una superficie equivalente a algo más que el municipio de Nerja. Sin embargo, reconoce que el incremento ha sido sensiblemente menor al registrado en la costa levantina «porque ya había mucho camino recorrido en la Costa del Sol de años anteriores».

El hecho es que Málaga ha participado de un modelo económico que se ha aplicado en toda España y que ha dado a la construcción un peso muy importante frente a otros sectores. Ernest Reig subraya que la consecuencia es que, mientras que la ocupación de espacio libre creció en Europa un 8,5% de media entre 1987 y 2006, en España lo hizo una media del 41

Lo peor, en opinión de este catedrático de Economía Aplicada, es que el crecimiento experimentado por el país en los últimos veinte años ha tenido un fuerte impacto ecológico y no se ha logrado una mejora de la productividad.



Crecimiento excesivo

La etapa de expansión económica vivida hasta 2006 no se ha traducido en un recorte de la distancia con Europa. Más bien al contrario. La huella ecológica se ha incrementado a una mayor velocidad mientras que nuestros vecinos europeos reducían sus niveles de contaminación. Además, el litoral ha sido la zona más castigada, en especial la franja mediterránea.

Basta con citar un dato que maneja Ernest Reig en su estudio. El 11% de la superficie de los primeros 10 kilómetros de litoral está urbanizada en España, que la ha ocupado con viviendas, usos comerciales, carreteras e industrias. En cambio, la media europea sitúa este índice en el 2%. Esta circunstancia ha tenido un efecto ambiental inmediato. Ese suelo ha quedado sellado y no tiene capacidad para absorber el agua de la lluvia, lo que ha incrementado el riesgo de inundaciones. Otra de las consecuencias es que se ha apostado por un modelo urbanístico disperso, con grandes urbanizaciones que ocupan una mayor superficie, al tiempo que consumen mayores recursos como agua y energía, o provocan mayores desplazamientos de tráfico.

Este catedrático de Economía Aplicada señala que es muy difícil revertir la situación de la última década, en la que se aceleró la ocupación de espacio natural con urbanizaciones. Recuperar este espacio «es muy difícil y a muy largo plazo. Estas son decisiones que pueden tardar varias generaciones, pero cuando se ha ocupado con grandes infraestructuras de transporte o energía, es un proceso irreversible», detalla Ernest Reig.

De cara al futuro, plantea la necesidad de ganar en productividad, una de las grandes carencias de la economía española pese al crecimiento de los últimos años.

La Opinión de Málaga, 27/12/2011

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